Limpiador facial con ácido glicólico
¿Buscas un limpiador facial delicado, pero efectivo? El Limpiador Facial de Mene & Moy es ideal para ti. Diseñado para todo tipo de cutis, incluso para las pieles más sensibles, este tratamiento ayuda a eliminar suavemente las impurezas, las células muertas, el exceso de grasa y los restos de maquillaje.
Además, su avanzada fórmula estimula la renovación celular y contribuye a reducir de forma progresiva la hiperpigmentación. ¿El resultado? Un rostro notablemente más suave, limpio y con un tono más unificado.
¿Cómo actúa el Limpiador Facial de Mene & Moy?
El éxito del Limpiador Facial de Mene & Moy radica en su ingrediente estrella: el ácido glicólico al 4%. Este activo natural posee una eficaz acción exfoliante que elimina suavemente las impurezas y las células muertas al tiempo que reduce el exceso de grasa acumulada en los poros. Gracias a ello, no solo previene la formación de puntos negros y ayuda a controlar el acné, sino que prepara la piel para absorber con mayor eficacia los ingredientes activos del resto de tu rutina.
Su uso habitual también estimula la renovación celular y promueve la síntesis natural de colágeno, suavizando visiblemente la apariencia de las líneas de expresión y arrugas. Además, al actuar sobre la hiperpigmentación, contribuye a unificar el tono facial, revelando un cutis mucho más terso, uniforme y lleno de luminosidad. ¡Un primer paso en tu rutina que te encantará!
¿Sus ventajas?
- Indicado para todo tipo de piel, incluso las sensibles
- Limpieza delicada, pero eficazmente profunda
- Prepara la piel para el resto de la rutina
Ingredientes:
Water, TEA-Lauryl Sulfate, Sodium Lauryl Sulfate, Glycolic Acid, Propylene Glycol, Ammonium Hydroxide, Glycol Distearate, Hydroxyethylcellulose, Diazolidinyl Urea, Fragrance (Perfume), Tetrasodium EDTA, Methylchloroisothiazolinone/Methylisothiazolinone, Red 40
¿Cómo usar el Limpiador Facial de Mene & Moy?
Aplica una pequeña cantidad del Limpiador Facial de Mene & Moy en las manos húmedas. Frota hasta conseguir una espuma ligera y extiende con un suave masaje en el rostro. Deja que actúe unos minutos en la piel y enjuaga con abundante agua. Seca y continúa con el resto de tu rutina