Este artículo no pretende explicar los importantes efectos nocivos del alcohol en el cuerpo humano, como la dependencia al mismo, el alcoholismo ni los irreversibles efectos nocivos sobre el hígado, como la cirrosis o sobre otros órganos del mismo.
Con ello solo pretendo dar una breve explicación de cómo ingerir pequeñas y continuadas cantidades de alcohol actúan a corto o largo plazo en la oxidación de las células y sobre el envejecimiento en general. Sobre la importancia de tomar suplementos nutricionales cuando se ingiere.
Primero de todo, para poder entender la toxicidad del alcohol frente la oxidación y el envejecimiento en general, se ha de comprender el proceso de metabolización del alcohol.
El alcohol es una sustancia de muy bajo peso molecular y es por ello que es absorbido muy rápidamente por el organismo.
Comienza su absorción en el estomago a diferencia de los fármacos que lo hacen en el intestino, de hecho puede alcanzar una absorción máxima en la sangre en tan solo 10 o 20 minutos.
Dependiendo de diferentes factores como el tipo de bebida, la cantidad de alcohol total que contenga, la presencia de alimentos en el estomago, sobretodo de grasas, sobre el peso corporal, el sexo la experiencia en beber de la persona que lo ingiere.
Pasan más rápidamente o menos a la sangre, de ahí al intestino delgado, al hígado y al resto del organismo, desde luego en 5 minutos puede llegar al cerebro.
El hígado es el encargado de degradar el alcohol en el organismo, a través de la enzima que contiene la “alcohol deshidrogenasa”, el hígado elimina el 90% del alcohol ingerido, el resto se elimina por el sudor o el aliento.